Lolabotijo, la ceramista del pasado mañana, nos presenta hoy todo su arte en su exposición de cerámica, nos hace estrujarnos los sesos en su blog y nos presenta a amigas de todos los pelajes para saber y ver más. Esta Lola, siempre tan loca, nos recuerda que el amor de verdad se ensucia de barro las uñas.

11 de febrero de 2010

FIGURAR POR FIGURAR, NO MERECE LA PENA

He estado noches y noches desvelada pensando en cómo enfocar esta entrada de blog. Es difícil, amigas, mantener el debido equilibrio entre lo que quieres escribir y el amor y respeto que le tengo a mi querido Maestro. Dejadme que os ponga en antecedentes: después de cuatro años de enseñanza, el Maestro ha considerado necesario instruirnos en la figuración, es decir, cómo hacer una apolínea cabeza. Quería saber cómo estábamos en cuanto a proporciones, etc. Y yo, en cuanto a proporciones estoy estupendamente, me lo dice todo el mundo; ahora, a la hora de llevarlas al barro...
Así que al final he decidido escribir el siguiente texto:
“Carta abierta a mi Maestro.
Querido Maestro, desde el amor y el respeto, te tengo que decir que después de cuatro años soportando mi presencia en tus clases deberías de saber que en cuanto a figuración, bien no estoy. ¿Acaso has guardado tu rencor durante años para humillarme públicamente en clase? ¿Por qué no puedo seguir con mis caprichos? ¿No ves que tengo una reputación? ¿Acaso quieres empeorarla aún más?
Durante un mes he estado sudado y llorando barro tratando de hacer que mi cabeza, llamémosla ET, tuviese un soplo de dignidad humana, un leve parecido a un ser no monstruoso. No querías sólo un busto, no; querías que además fuese apolíneo, proporciones griegas. ¿Por qué me haces esto Maestro, no sabes que yo soy más del dadaísmo que del clasicismo? ¿Es que no puedes comprender que mis fans se sentirán defraudadas, que se pensarán que Lolabotijo ha sido abducida por la cienciología? La fealdad también existe y tiene derecho a existir; dejemos a ET como está y déjame volver a mis jarroncitos, a mis abstracciones, a mis engendros que no buscan parecerse a nada. Querido Maestro, figurar por figurar, no merece la pena.

25 de enero de 2010

RAKÚ, PELIGRO

Amigas mías, como ya os he comentado, hace unos meses inicié la senda del Rakú. No sé si son grandes dosis de ignorancia o inconsciencia lo que me llevó a tomar tal decisión; probablemente ambas. El caso es que, haciendo alguna consulta a mi Maestro argentino, Julio Gómez (www.revistaceramica.com.ar) me advirtió sobre los peligros del Rakú, pero ¡oh vana advertencia, amigo mío! mis ojos ya vieron el resplandor incandescente.
¿Acaso existe ya mi voluntad? Tan sólo soy la títere de ese dios caprichoso que es el Rakú. Ando hipnotizada y mis amigas con frecuencia me lo echan en cara cuando quedamos para jugar al mus: "Lola, deja de dar el coñazo con tu pose de artista bohemia y pensativa!" Tengo los sesos absorvidos, ando llena de magulladuras, incapaz de pensar en algo más que ese resplandor.¡Oh Rakú, dios incierto, dame tregua! ¿Pensábais acaso que mis cuitas quedaban ahí? No. Debido a las actividades diversas que comporta mi arte cerámico (creación de esmaltes llenos de polvos blancos, humo, mucho humo) y a mi indumentaria (mascarillas, guantes) mis vecinos no saben bien si me dedico al narcotráfico, al terrorismo biológico y no biológico, o si simplemente soy una hippie. Finalmente llamaron a la policía y no encontraron nada del todo ilegal, así que propusieron lincharme por hippie, por no quedarse con las ganas.
En fin, amigas mías, espero prodigarme un poquito más que tenido todo esto muy abandonado. Pero no me echéis las culpas, culpad al Rakú.